Sergio Fredes, el ciclista que apuesta a un proyecto propio para seguir soñando en grande
Sergio Fredes tiene 34 años, es oriundo de Ranchos y lleva 23 años arriba de la bicicleta. Su vínculo con el ciclismo nació casi de manera natural, siguiendo a su padre que era ex corredor, y que volvió a competir a fines de los 90. Entre viajes, carreras y fines de semana acompañándolo, ese mundo lo fue atrapando hasta que en el año 2003 disputó su primera competencia oficial en Lomas de Zamora.
“Ese día dije que me iba a dedicar al ciclismo y que iba a entrenar para mejorar y ganar alguna carrera”, recuerda.
Su camino no fue fácil. Durante muchos años le costó conseguir material, oportunidades y resultados, pero alrededor de 2015 empezó a verse competitivo en las principales carreras del país, con top 5 y top 10 que lo impulsaron a confiar más en sí mismo.
“Siempre tuve dudas, pero también gente que me enseñó que podía rendir mucho más. Nadie me regaló nada y cada triunfo fue sacarme un peso de encima”. Uno de sus grandes sueños era ser campeón argentino, meta que cumplió en 2023, año en el que además ganó la histórica Doble Bragado.
“Ser campeón argentino es el orgullo más grande para un deportista. Es algo que soñé toda la vida y todavía me emociona contarlo”. Hoy, Sergio proyecta un nuevo desafío que se trata de armar un equipo propio y desarrollar un proyecto deportivo para 2026 que le permita competir en el país y en el exterior, sumar puntos UCI y apuntar a Panamericanos y mundiales.
“Lo vengo pensando hace mucho. Queremos formar algo que perdure y que sea una alternativa dentro del ciclismo argentino”.
La realidad económica del deporte es uno de los principales obstáculos.“Una bicicleta competitiva cuesta entre 10.000 y 15.000 dólares y no existen becas nacionales que sostengan a deportistas de alto rendimiento con proyección internacional”.
A eso se suma la falta de apoyo institucional, que provoca que muchos ciclistas abandonen.
“Yo trato de hacer una burbuja en mi cabeza y corro por mis sueños, por mi familia y por el amor que tengo por este deporte, cuenta Sergio.

