Las expensas ya suben más que los precios y crece la morosidad en el AMBA
El costo de mantener un departamento en la Ciudad de Buenos Aires superó, en promedio, la barrera de los $318.000 mensuales. Según los últimos datos, el ritmo de actualización de las expensas ya escala por encima de la inflación y genera un crecimiento de las unidades en deuda. Sólo en la Ciudad, 2 de cada 10 departamentos deben expensas.
El principal motor de estos incrementos sigue siendo el rubro de sueldos y cargas sociales de los encargados, que representa históricamente más de la mitad del presupuesto de un edificio. Sin embargo, en los últimos meses se sumaron otros factores determinantes. El primero son los servicios públicos: las tarifas de luz y agua se llevan entre el 13 y el 15% del total de las expensas. Por otro lado, los gastos en reparaciones e insumos también crecieron mucho y en algunos casos muy por encima del índice de precios.
El dato más preocupante para los administradores es el avance de la “mora estructural”. Si bien el sistema de consorcios solía convivir con un nivel de deuda cercano al 17%, el salto hacia el 20% marca un cambio de tendencia. Esta falta de liquidez genera un círculo vicioso: ante la falta de fondos, los edificios postergan obras de mantenimiento, lo que a largo plazo encarece aún más los costos por el deterioro que eso genera.
En un contexto de salarios generales bajos, irrumpe una nueva y preocupante realidad. Para los inquilinos y propietarios, el ítem “expensas” ya dejó de ser un gasto secundario para convertirse en uno de los mayores pesos dentro del presupuesto familiar, compitiendo directamente con el valor del alquiler o la cuota de un crédito.

