Cuanto vale demorar el Juicio (2da Parte – La Caida o la fuga)

Cuanto vale demorar el Juicio (2da Parte – La Caida o la fuga)

Por Lic. Rodolfo Florido

Todos los imputados, políticos y empresarios se defienden solos. Ninguno quiere  quedar atravesado por la suerte judicial de quienes fueron sus socio/ashasta hace unos años.

Se saben culpables. Solo les queda reducir sus penas, disminuir sus pérdidas y tratar de no dinamitar sus contactos y viajes al exterior. Todos ellos quedaran sin visas para los EEUU. Allí; No podrán entrar. 

Algunos (me refiero a los empresarios) tratarán no ser los elegidos para ir a la cárcel. Saben que los jueces no pueden solo condenar con cárcel a los funcionarios políticos y a Cristina. Los arrepentidos, más o menos un tercio del total, tienen menos posibilidades de cárcel pero ninguna de inocencia.

En el mientras tanto, el peronismo en sus tres o cuatro fases; el Cristikirchnerismo, el Kicillofismo. El Massismo y los Gobernadores peronistas más ortodoxos, no encuentran aún su timing para erigirse en un futuro que se les muestra esquivo y complicado.

Mientras tanto Cristina pierde todos los días volumen político y Poder real. Su teléfono suena menos y no son pocos los que juegan a la mancha venenosa con ella. Lo sabe pero se resiste. Es una batalla perdida.

Primero la abandono Kicillof, luego Larroque y ahora  sus otrora hijos pródigos, Wado de Pedro y José Cabandie comienzan a alejarse. Despacito y sin hacer mucho ruido. Las llamadas se espacian, los comentarios se hacen más ininteligibles y evitan a la Prensa. 

Como si fuera una letanía recitan… “es una persecución”. Son cada día más parecidos a los que se sacaron la foto pidiendo por la libertad de De Vido. O sea, la nada misma. Se conforman con la domiciliaria.

Tampoco quieren que el archivo les recuerde su lealtad a Cristina cuando todos los medios pasan revista a los frentes de las decenas de propiedades decomisadas. Hoy la historia es implacable cuando no hay esperanzas que vender.

Todo se trata de ganar tiempo y esperar que una causalidad o una casualidad les de una salida que hoy se ve imposible. Una muerte fortuita o no tan fortuita, una fuga. Un escándalo mayor que hoy por hoy se ve distante. El Gobierno actual se desembaraza rápidamente de aquellos que puedan caminar esas rutas y quieran salir indemnes. Son otros tiempos 

El peronismo está incomodo. Nunca le ha pasado el no tener liderazgos. Hoy por hoy la única lucha real de Cristina es mantener la domiciliaria con tobillera y que no la muden cuando sus propiedades conocidas se rematen.

Y Kicillof solo ES porque Cristina NO ES. Una suerte de Gelatina sin sabor. Le cuesta romper con Cristina y pensar en construir su propio aunque escaso camino. 

No son pocos los que se preguntan si no puede con una Cristina devaluada como va a poder con cualquiera que se le plante dentro del peronismo. Al fin y al cabo no son pocos dentro del peronismo quienes quieren probarse el uniforme de Mariscal.

Claro que si a Milei le va bien en estos dos próximos años será una batalla perdida y los candidatos del peronismo, Massa y Randazzo entre otros, preferirán que Kicillof se presente y pierda y ya sin poder bonaerense vea su figura desdibujarse en el tiempo como tantos otros. 

Cristina con su siempre presente capacidad de daño, aún sin destino propio verá como cobrarse lo que ella entiende como deslealtades de sus hijos putativos y no como construcciones lógicas de nuevos poderes nacidos al calor de la búsqueda de nuevos soles donde cobijarse. 

A Cristina solo le importan dos cosas: 

1. Obtener su libertad a como dé lugar, objetivo muy improbable por cierto. 

2. Y colocar un nuevo Rey en el peronismo como lo intentó con Urtubey, su último y fallido intento. 

Ya sabe que su apellido no tendrá continuidad política. Sus hijos, como Icaro, no pudieron con el Sol que pretendía ser Cristina. Condenados a vagar de noche se irán apagando en sus propias ausencias,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Open chat
1
Contanos qué pasa en tu barrio...
¿Cómo podemos acompañarte?