Otra entradera en Quinta Galli: los vecinos dicen que la policía ya no patrulla
Los habitantes de Quinta Galli, en Avellaneda, volvieron a ser víctimas de la inseguridad, que parece estar totalmente descontrolada en algunos barrios del municipio. Esta vez el blanco fue la casa de una mujer que convive con un adulto mayor discapacitado y con parálisis cerebral.
Por las cámaras de seguridad, los vecinos advirtieron que había una banda de delincuentes que merodeaba la zona desde hacía varios días. Pero,pese a las advertencias a la policía, no pudieron evitar el golpe. Los delincuentes primero robaron una camioneta, después una rueda de auxilio y finalmente, rompieron la reja de una casa sobre la calle Dorrego y entraron a saquear todo.
“Hubo dos intentos de robo previos en la casa hasta que en el tercer intento lograron entrar. Violentaron la reja y cortaron la luz y a la señora la sorprendieron, le taparon la boca y le dijeron que era un asalto”, relata una vecina que prefirió el anonimato por el temor a que los ladrones vuelvan.
Los delincuentes eran 4 y había una mujer que se había quedado de campana en la calle. Actuaban con un auto de apoyo y estuvieron alrededor de una hora en la casa. Revolvieron todos los cajones y se llevaron joyas, dólares y pesos.
Cuando escaparon, la víctima llamó a la policía, que demoró un largo rato en llegar. La sensación que queda en los vecinos es de absoluta indefensión. “Como siempre somos nosotros los que aportamos las filmaciones y nos organizamos para defendernos como podemos. La policía ya ni siquiera anda de noche y la gente de monitoreo de la municipalidad nunca ve nada”, resumen con resignación.
Lo que queda es la bronca y el miedo. Los ladrones siguen prófugos y pueden volver en cualquier momento. Saben que la policía no está.

