Día de la Cardiología: en Argentina hay un infarto cada 11 minutos pero el 80% son prevenibles
En el Día Nacional de la Cardiología, la estadística es contundente. Las enfermedades cardiovasculares no ceden terreno y se mantienen como la principal causa de muerte en el mundo, superando incluso al cáncer. En Argentina, el panorama es aún más complejo: la incidencia es levemente superior al promedio global y las estadísticas de la Sociedad Argentina de Cardiología son contundentes: se producen más de 40.000 infartos al año, lo que equivale a unos 100 casos por día o uno cada 11 minutos.
Pese a la gravedad de las cifras, existe un margen de esperanza basado en la conducta. Según los expertos, “8 de cada 10 eventos cardiovasculares podrían evitarse” con un control adecuado de los factores de riesgo.
“Prevenir no es esperar a enfermarnos, sino anticiparnos y pensar a largo plazo. Muchas enfermedades cardiovasculares no aparecen de un día para otro, se construyen con los años”, señala la Dra. Laura Favaloro, Directora en la Fundación Favaloro, retomando el histórico legado del Dr. René Favaloro sobre la trascendencia de la prevención.
La mayoría de los pacientes cardíacos comparten un cuadro de riesgo común: hipertensión, diabetes, obesidad y tabaquismo, a los que se suman el estrés y la falta de descanso.
Según las estadísticas, 4 de cada 10 adultos en el país tienen presión alta, pero muchos lo desconocen por la falta de síntomas.Además los argentinos consumen casi el doble de los 5 gramos diarios de sal recomendados por la OMS, lo que impacta directamente en las arterias. Por último, según el World Obesity Atlas 2025, 7 de cada 10 adultos en Argentina viven con exceso de peso, una condición que eleva el riesgo de insuficiencia cardíaca y hasta 13 tipos de cáncer.
En el marco del Día Nacional de la Cardiología, la comunidad médica difundió pautas concretas para reducir la mortalidad:
1. Chequeos preventivos: Un análisis de sangre y un control de presión anual son la primera barrera de defensa.
2. Movimiento contra el sedentarismo: El 45% de los argentinos realiza poca actividad física. Se recomiendan al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado.
3. Alimentación consciente: Priorizar legumbres, frutas y verduras puede reducir hasta un 30% el riesgo cardiovascular.
4. Adiós al tabaco: No existe un nivel seguro de consumo; dejar de fumar iguala el riesgo al de un no fumador en pocos años.
5. Higiene del sueño: El mal descanso es un factor directo de obesidad e hipertensión.
El mensaje de los especialistas es unánime: la salud del corazón no depende de un evento fortuito, sino de una decisión cotidiana. En un país donde el ritmo de los infartos no da tregua, el control médico periódico y el cambio de hábitos siguen siendo las herramientas más poderosas.

