Ataque de rompeportones en Balvanera
Este fin de semana, un edificio ubicado en la calle Adolfo Alsina entre Pasco y Pichincha, a sólo 5 cuadras del Congreso Nacional, fue blanco del ataque de una banda de rompeportones, que después de forzar la entrada del garage, se llevaron 3 bicicletas y revolvieron varios autos buscando objetos de valor.
El robo ocurrió a las 3.30 de la madrugada, cuando esa cuadra, que generalmente es muy transitada, estaba desierta. Como la puerta contaba con una traba reforzada en la parte inferior -porque hace algunos años habían entrado de la misma manera al edificio-, los ladrones se treparon y empujaron hasta abrir la parte superior del portón. Uno de ellos entró y empezó una carrera contrarreloj para ver qué se llevaba.
Primero abrió varios autos y revolvió asientos y guanteras y después fue por las bicicletas. Afuera, los otros dos esperaban haciendo de “campana”. En un momento, la puerta se cerró y entonces entre los tres la violentaron hasta romperla para poder escapar.
En total fueron tres bicicletas las que se llevaron, pero a los vecinos les quedó además la sensación de vulnerabilidad absoluta porque encontraron roturas en otras bicicletas que estaban atadas y varios autos abiertos.
El edificio está justo enfrente de la plaza 1 de mayo que, según indican en el barrio, últimamente se llenó de gente sin techo, adictos y banditas que no parecen de la zona. “Desde ahí miran todo y a la noche cuando no hay nadie actúan”, cuentan los vecinos.
La policía patrulla, pero no alcanza. A veces hay uno o dos agentes en los alrededores, pero los focos de inseguridad son tantos en esas manzanas que no parece suficiente. Para muestra basta un botón: el robo al edificio duró unos 20 minutos y nunca pasó un patrullero.
Así se vive ahora también en la ciudad, donde ni siquiera en un edificio los vecinos pueden estar seguros.

