Alarma entre constructores argentinos: “ahora sí vienen los chinos”
La adjudicación de las obras para el Proyecto Vicuña, en San Juan, encendió las alarmas en el sector industrial argentino. La Cámara Argentina de la Construcción Modular e Industrializada (CACMI) emitió un duro comunicado en el que denuncia que la construcción del complejo habitacional para el personal fue otorgada a una empresa china, dejando fuera de competencia a la industria nacional y a las comunidades locales.
Se trata de la primera gran inversión de este emprendimiento, considerado el hito minero más importante de la historia del país por su magnitud. El Proyecto Vicuña es una mega iniciativa que cuenta con una inversión de 18 mil millones de dólares.
Pero la decisión de darle a una empresa china el contrato para montar la infraestructura para albergar a casi 4500 trabajadores genera una profunda preocupación en toda la cadena de valor, sobre todo por el precedente que sienta para futuras contrataciones.
Se trata de una construcción modular de unos 45.000 metros cuadrados de superficie para la cual se utilizarán más de 4.500 toneladas de acero. Ese material y el 100% de la ingeniería, las estructuras y los componentes para la construcción vendrán desde China. “La participación de proveedores nacionales y de las comunidades locales será prácticamente nula”, advirtieron desde la cámara empresaria.
Desde la CACMI, presidida por Juan Pablo Rudoni, señalaron que esta resolución avanza en sentido contrario a los compromisos históricos de la actividad extractiva, la cual suele presentarse como un motor de desarrollo regional a través de la generación de empleo y el fortalecimiento de proveedores locales.
Los industriales cuestionan fuertemente la falta de mecanismos transparentes que permitan a las firmas argentinas competir en igualdad de condiciones o integrarse de manera progresiva en la cadena de suministros.
El reclamo reabre una grieta histórica en el sector energético y minero: si las inversiones multimillonarias anunciadas para los próximos años dejarán un efecto derrame en las economías regionales o si, por el contrario, los beneficios se concentrarán en grandes proveedores extranjeros.
“Si la primera gran inversión del proyecto minero más importante de la historia argentina se realiza sin trabajo argentino, sin proveedores argentinos y sin desarrollo local, el debate recién empieza”, concluye el comunicado de la entidad, que ya exige una revisión de los criterios de contratación para los próximos pasos del proyecto.

