Polémica entre Macri y Kicillof: la Ciudad despliega “un muro contra la barbarie”
Con una decisión política polémica, la Policía de la Ciudad implementó un masivo despliegue de seguridad a lo largo de la frontera entre CABA y el conurbano bonaerense denominado “Operación Muro”. El objetivo de la medida es blindar de forma estricta los puntos de conectividad entre el territorio porteño y la provincia de Buenos Aires.
El dispositivo se extendió a lo largo de un perímetro de 24 kilómetros, abarcando de forma simultánea la traza de la avenida General Paz y la línea natural del Riachuelo. Los controles policiales afectaron de forma directa a 48 pasos vehiculares y 27 vías peatonales, estableciendo además 16 puestos de control considerados de alta prioridad estratégica.
El Ministerio de Seguridad porteño dispuso no solo de policías sino también de perros, agentes del cuerpo de Tránsito y equipos pertenecientes a la Dirección de Emergencias y Seguridad Comunal. De acuerdo con fuentes del gobierno de la Ciudad, el despliegue responde a un plan integral orientado a mitigar el delito y sostener la tendencia a la baja de las estadísticas de criminalidad en territorio porteño.
Más allá del impacto operativo, la medida generó una inmediata repercusión en la escena política. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, ratificó el operativo a través de sus canales oficiales expresando: “No vamos a pedir perdón por cuidar a los porteños”, escribió y luego redobló la apuesta con críticas al gobernador bonaerense: “un muro de control contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof. Ley y orden”, remató.
La respuesta desde la provincia no se hizo esperar. El ministro de Seguridad de Buenos Aires, Javier Alonso, salió a responder duramente. “Jorgito, hablás de levantar un muro contra la ‘barbarie’ sólo para ocultar tu incompetencia política y tu total incapacidad de gestión”, empezó. Y luego escribió: “Tené un poco de dignidad y disculpate con el pueblo de nuestra provincia”
Más allá de la polémica política, la provincia amenazó con judicializar el conflicto. Mientras tanto, los controles en los accesos prometen sumar demoras en las horas pico.


