Las rentas por alquiler no pagan Ganancias
En el afán de incentivar el alicaído mercado inmobiliario, el Gobierno reglamentó de forma oficial la eliminación del Impuesto a las Ganancias para los ingresos generados por el alquiler de viviendas. La medida, que entró en vigencia de inmediato mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial, tiene efecto retroactivo para todas las rentas percibidas desde el 1° de enero de 2026.
A partir de esto, los propietarios que destinen sus inmuebles a la locación o sublocación de casa-habitación (vivienda única y de ocupación permanente para el inquilino) quedarán totalmente exceptuados de pagar este impuesto.
A diferencia de esquemas anteriores, el beneficio impositivo no se restringe a un solo inmueble. Un propietario podrá tener múltiples viviendas en alquiler y todas gozarán de la exención, siempre y cuando se cumpla el destino residencial del inquilino.
Por otr lado, el decreto también ratifica la eliminación de Ganancias para la compraventa de propiedades, aplicable a bienes adquiridos después de enero de 2018.
La medida es leída por los especialistas como un claro incentivo económico. Hasta ahora, el temor a la carga impositiva fomentaba que muchos contratos se mantuvieran en la informalidad.
Sin embargo, a pesar del optimismo del sector, hay un gris que habrá que ver cómo se resuelve en la práctica. Sucede que el propietario muchas veces no cuenta con herramientas legales ni mecanismos oficiales para verificar si su inquilino posee otra propiedad o si realmente se trata de su residencia permanente, un dato del que depende si debe pagar Ganancias o no. La medida empieza a regir ahora y se verá cómo opera en estos casos y cómo se resuelven si no hay demasiado control estatal.

