Ante el campo, Milei anunció una baja de retenciones y se vanaglorió de su gobierno
Javier Milei aprovechó el acto por el 172 aniversario de la Bolsa de Cereales y en un escenario históricamente clave para la economía argentina, dedicó más de una hora a enumerar lo que él considera son los logros de su gestión y confirmó que va por la reelección. Después, anunció una baja de las retenciones al trigo y a la cebada y prometió que también habrá una baja para la soja a partir de enero, “si la recaudación acompaña”. El dato que omitió es que la recaudación hace 9 meses que cae en lugar de subir.
El presidente volvió a deshacerse en elogios para su equipo económico y sostuvo que “son como los rolling stones o Gardel con guitarra eléctrica”. Prometió un crecimiento del 20% si los argentinos le “renuevan el contrato” en 2027 e hiz promesas con números al menos llamativos: “Le vamos a devolver a los argentinos de bien en impuestos el equivalente a 500 mil millones de dólares”, vaticinó.
Pero en medio del tono autorreferencial de su discurso, también hubo lugar para los anuncios. Dijo que a partir de junio las alícuotas para el trigo y la cebada se reducirán del 7,5% al 5,5%, y el plato fuerte vino con la soja. El presidente vinculó de manera directa el futuro alivio impositivo con la recaudación y adelantó que, si los números le dan, implementará una reducción gradual en las retenciones de la soja de entre un cuarto y medio punto porcentual por mes, desde enero de 2027.
Pero el anuncio se produjo en un escenario donde, paradójicamente, los números no acompañan. La recaudación fiscal acumula nueve meses consecutivos de caída en términos reales, golpeada por la recesión económica. Esto generó escepticismo entre los productores.
A lo largo de su prolongada intervención, Milei hilvanó un encendido balance de su programa económico, destacando el superávit fiscal, el reciente aval del FMI y el último número de la inflación como los pilares de la consistencia de su plan. Además, no dejó dudas sobre su horizonte de poder: repitió que va por la reelección, chicaneó al sostener que “ya le ganaron 13 a cero a los Kukas en el Congreso” y subrayó que su objetivo es que “el kirchnerismo no vuelva nunca más” .
“Los argentinos son inteligentes y pintaron el país de violeta y parece que acertaron porque estamos haciendo a Argentina grande nuevamente”, dijo parafraseando una vez más a su referente, Donald Trump
Casi un discurso de campaña, lleno de promesas y autoelogios, cuando todavía falta mucho por hacer.

