Insólito autohomenaje de la intendenta de Avellaneda
La intendenta de Avellaneda, Magdalena Sierra, sumó una nueva polémica en corta gestión al saltearse todos los pasos institucionales para elegir el nombre de una sala multimedia de una escuela pública y directamente bautizarla con su propio nombre.
Fue así como, después de desechar la sugerencia de ponerle “Héroes de Malvinas”, la jefa comunal, esposa del ex intendente Jorge Ferraresi -que la puso en el cargo-, se mostró orgullosa de inaugurar el aula de la Escuela Secundaria N° 4 de Gerli con el nombre “Magdalena Sierra”
Desde la oposición cuestionaron la decisión y la calificaron como un “autohomenaje”, al tiempo que objetaron la utilización de nombres de funcionarios públicos en funciones para denominar instalaciones dentro de establecimientos escolares.
Desde la UCR hablaron de “un acto de adoctrinamiento y culto a la personalidad” y denunciaron que la elección va en contra de la Resolución 451/23 de la provincia, que establece que los nombres de escuelas y dependencias educativas deben ser seleccionados con la participación democrática de toda la comunidad escolar.
Uno de los referentes radicales, Fernando Landaburu, sostuvo ante los medios que “el municipio es de todos los vecinos de Avellaneda, no de un partido político o de una familia”.
Este episodio agrega un nuevo frente de discusión sobre la administración municipal de Avellaneda. Pocas semanas atrás, la gestión de Sierra ya había recibido críticas por nombrar a su marido, el ex intendente, Jorge Ferraresi, como jefe institucional de asesores, con un salario que ronda los 10 millones de pesos.


